El mundo ya espera tener 5G, pero aquí aún no “exprimimos” ni el 3G

Mientras países de primer mundo ya están adjudicando la tecnología 5G, en Paraguay y el resto de Latinoamérica todavía seguimos sin sacarle el máximo provecho al 4G e, inclusive, al 3G. Esto es responsabilidad de gobierno, empresas telefónicas e inclusive, los usuarios, según los entendidos, que se reunieron esta semana en Conatel.

La asociación GSMA, organización internacional de operadores móviles y compañías relacionadas, presentó a empresarios paraguayos y a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) lo que se viene en cuanto a la tecnología de quinta generación, conocida en el ámbito de las telecomunicaciones con las siglas 5G.

Según lo explicado por Lucas Gallito, de GSMA, en un encuentro llevado a cabo esta semana en Conatel, el mercado de las telecomunicaciones se está convirtiendo en un mercado convergente en donde las fronteras entre banda ancha fija, banda ancha móvil y televisión de pago prácticamente se volvieron invisibles o difíciles de situar. En este escenario, crece la cantidad de usuarios, así como el tráfico que cruza en las redes, lo que genera la necesidad de tecnología más eficiente.

Gallito comentó que Reino Unido subastó el espectro para 5G recientemente, al igual que Corea del Sur; en tanto que EE.UU. se está preparando para lo mismo. En el caso de América Latina, se estima para el 2025 una penetración del servicio de quinta generación de un 7%. Pero, de acuerdo con lo señalado, 5G no es solo más velocidad, sino la posibilidad de brindar mejores servicios en distintos rubros (medicina, finanzas, educación, etc.), a través de la tecnología. “Aquellos países que no sean capaces de subirse a la tecnología de economía digital, obligadamente se verán rezagados en el mundo actual”, resaltó.

Tras su exposición, el referente de GSMA resaltó, “todavía tienen mucho para dar en el medio del despliegue”. “No son redes que ya están disponibles en todos lados ni tampoco la adopción de parte de los usuarios”, añadió, haciendo referencia a que un estudio llevado adelante en la región arrojó como resultado que la falta de contenido local relevante y la falta de aptitudes digitales son las principales barreras de acceso a la banda ancha móvil, mientras que el precio de los servicios se ubicó en el tercer o cuarto punto.

En cuanto a las políticas recomendadas para que los servicios de telecomunicaciones tengan mayor expansión, mencionó el dicho de “el mercado hasta donde pueda y el Estado hasta donde sea necesario”, haciendo referencia a que son importantes las políticas de incentivo de despliegue de infraestructura por parte de los gobiernos.

“Vemos que en muchos países, el ministerio de Economía (en Paraguay sería Hacienda) busca incrementar el ingreso del Estado por subasta de espectro, pero por otro lado, el regulador de telecomunicaciones lo que quiere es llegar a más gente; entonces, el billete de 100 dólares (del empresario privado) para invertir es uno solo, si lo gastamos todo para comprar espectro, no vamos a tener para invertir en fierros, en redes. Entonces, bajar el precio de espectro es una forma también de volcar el dinero al despliegue de esas redes”, añadió.

Según los datos, está constatado que si el Estado cambia de estrategia y sacrifica ese ingreso de corto plazo que proviene del aporte privado de empresas telefónicas, se logra que en el mediano plazo haya en el mercado mayor adopción de celulares, más consumo, aumento de productividad, mayor compra de servicios digitales, que a su vez se traduce en mayor recaudación por IVA. “Esto compensa esa baja de precio en la recaudación de corto plazo por subasta”, puntualizó.

Para el Ing. Luis Reinoso, miembro del equipo de transición del Gobierno de Mario Abdo Benítez en Conatel, todavía falta más conectividad y aprovechamiento de 4G y 3G, incluso, en algunos lugares tenemos 2,5G. “Por eso es que siempre estamos hablando de acortar la brecha digital. Entonces, la política de Conatel tendría que ser posibilitar esa conexión de poblaciones aisladas”, agregó. También mencionó los Fondos Universales, que provienen de aportes de las empresas de telefonía a la Conatel, cuyo uso deberían ser más efectivos, según lo señalado. “Se vio aquí que se ha progresado mucho a través de los telecentros en escuelas, pero Conatel trabajó por su lado y Senatic por su lado y entonces hay que trabajar para optimizar esos recursos”, dijo.