Anuncian que fábrica brasileña de cueros se instalará en Carapeguá

La empresa Durli Leathers SA, de pro­cedencia brasileña como Durli Couros Indústria y Comércio de Couros Ltda, se constituyó como firma a nivel local para la producción y el procesamiento de cuero vacuno, para operar bajo el sis­tema de maquila, según datos del último informe del Con­sejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME).

La firma se encuentra en el proceso de montaje de una planta de tratamiento, con todos los requerimientos ambientales necesarios, conforme señala el Rela­torio de Impacto Ambien­tal de la Secretaría del Ambiente (Seam), situada en la localidad de Carape­guá, en la zona del desvío a Acahay, en el departamento de Paraguarí.

El estudio ambiental indica que la actividad de la empresa consistirá en todas las eta­pas del procesamiento como la limpieza, el curtido, el recurtimiento y el acabado de la piel.

Así mismo, el sitio de la Cor­poración Interamericana de Inversiones (CII), miembro del Grupo BID, menciona sobre fondos de capital aprobados para Durli Couros, en concepto de financiamiento para la construcción, opera­ción y mantenimiento de dos fábricas nuevas de cuero, una en Brasil y otra en Paraguay.

En la planilla de este mes del CNIME, se describe que el proyecto fue apro­bado durante enero y que la empresa invertirá US$ 13.477.000 para el procesa­miento de cuero de anima­les bovinos.

Además, señala que la nueva fábrica generará más de 300 puestos de trabajo, unos 250 de forma directa y otros 60 indirectamente, con un mayor desarrollo y dinami­zación de la zona.

Está previsto que la operación en Paraguay se focalice en la producción del cuero wet blue o tipo húmedos, por las venta­jas económicas y ecológicas, según amplía la CII.

La publicación del orga­nismo internacional alega que la brasileña Durli cuenta en su país con 8 fábricas; 6 de su propiedad situadas en las zonas ganaderas de Bra­sil y otras 2 arrendadas, a las que se sumará la de Paraguay para su posterior exporta­ción a la matriz.

Se caracteriza por comprar directamente la piel de los ganados a los mataderos para acrecentar la trazabi­lidad, teniendo en cuenta que exportan al mundo y deben contar con un producto con un 100% de calidad.