Pilcomayo se mantiene en su cauce, pero Pozo Hondo sigue aislado

Aunque el nivel de las aguas del río Pilcomayo está en descenso, la localidad de Pozo Hondo (Chaco) sigue aislada porque sus principales caminos están inundados luego de que la riada rompiera el muro de defensa de la comunidad. Los vecinos reclaman que no se haya hecho su mantenimiento, pese a sus reiterados pedidos.

Esta localidad tiene inundados sus dos caminos de acceso: el que viene del norte, llamado Picada 500’i, con unos seis kilómetros bajo agua, y la Línea 11 (acceso sur), con unos 300 metros anegados. El aislamiento se produjo principalmente con la rotura el miércoles último del muro de contención.

“No se hizo el mantenimiento del muro, como nosotros ya habíamos pedido el 31 de octubre 2018 al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) con nota de mesa de entrada. También dejamos esta nota en la Gobernación de Boquerón y la Municipalidad de Mariscal Estigarribia. Esta fue nuestra preocupación, y justo pasó eso”, dijo el presidente de la junta vecinal de Pozo Hondo, Alberto Jaime. Aunque la situación en Pozo Hondo es crítica, “nosotros estamos todavía bien”, sostiene el lugareño, aunque existe la preocupación que desde Esmeraldas, frontera con Bolivia, venga más agua que podría desplazarse fuera del lecho del Pilcomayo, hacia el territorio nacional.

En el lugar, la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) está presente con personal y logística, inclusive con una embarcación, que ahora se convirtió en un móvil importante. Los pobladores reclaman más medicamentos para Pozo Hondo, mientras que el martes pasado la USF de San Agustín de Pedro P. Peña recibió un importante lote de medicamentos de la XVI Región Sanitaria y la Gobernación de Boquerón, donde la enfermera María Weiner dijo que cubre las 24 horas todas las urgencias. Las atenciones más frecuentes que durante una crecida son por diarrea, vómito, golpe de calor y la deshidratación. Esta USF cuenta con un médico, obstetra, técnico en enfermería, una ambulancia y un generador que ayuda mucho a asistir a los pacientes de noche. “Antes hacíamos partos con linterna y velas; ahora tenemos luz eléctrica, y esto nos ayuda bastante”, dijo Weiner.

En el Chaco argentino y boliviano ya fueron evacuados por lo menos 622 personas. La población de Misión La Paz, al otro lado de Pozo Hondo, quedó aislada por el corte de la ruta 54. En general, el Pilcomayo está en descenso, pero donde retrocede, aparecen grandes volúmenes de sedimentos.

Según informó el MOPC, un equipo encabezado por el ingeniero Artur Niedhammer, de la Comisión Pilcomayo, junto con la Secretaría de Emergencia, recorrieron los puntos más críticos de la zona a fin de prever acciones ante posibles desbordes del río que pueden afectar a la población.