Pilcomayo baja, pero el Chaco sigue inundado

El Pilcomayo presenta actualmente un nivel de descenso en toda su cuenca baja, después de su última crecida no tan fuerte la semana pasada y por el momento se presenta un poco más manso. Pese a ello, una buena parte del Chaco sigue inundada, y están afectados principalmente los caminos que conectan con zonas ribereñas.

Importantes lluvias la semana pasada habían alertado sobre una nueva crecida para este último fin de semana, que tuvo su pico el sábado con 6,72 metros en Pozo Hondo. El domingo el caudal ya comenzó a bajar nuevamente, llegando a poco menos de 6 metros, para situarse este lunes cerca de los 5 metros.

Existen algunos indicios de que en esta última crecida el Pilcomayo nuevamente cambio en algo su comportamiento, con un caudal más fluido, que entró con mucha agua por ejemplo en la zona del Hito Esmeralda, límite entre Paraguay, Bolivia y Argentina, pero luego aparentemente la crecida perdió bastante fuerza aguas abajo, aunque el agua volvió a desbordar, aunque no ya con tanta fuerza como a principios de febrero, tanto hacia el lado argentino como el paraguayo, cortando caminos que conectan con las zonas ribereñas.

En Pozo Hondo-Misión La Paz el pico más alto del actual ciclo de crecidas registró 7,31 metros (marca histórica el 2 y 3 de febrero pasado. Desde el 22 de enero el Pilcomayo esta apareciendo con ciclos de crecientes y se cree que esto puede seguir hasta fines de abril, inclusive principios de mayo. Es decir, para empezar con planes de recuperación de medios de vida en el lado paraguayo, a través principalmente de la gobernación de Boquerón hay que esperar al menos un mes más. La ayuda de instituciones locales y nacionales es por ahora solo para paliar la emergencia.