Los esfuerzos para superar la informalidad son insuficientes

Pese al esfuerzo que hace el Gobierno actual y los anteriores por mejorar los índices de informalidad no se han visto avances significativos en esta área. Antes que más leyes, lo que se necesita es mejorar la aplicación para reducir evasión y burocracia, indicó Sebastián Acha, de Pro Desarrollo.

El exlegislador y directivo de la organización Pro Desarrollo sostiene que los esfuerzos estatales hasta ahora fueron insuficientes para combatir este flagelo y que por eso no se han visto resultados significativos en esta área. Esto mencionó en relación a un estudio del Banco Mundial denominado “la naturaleza cambiante del trabajo”, donde el organismo ubica a nuestro país entre las economías emergentes con índice más alto de informalidad laboral, con el 71%, muy por encima del promedio, que se ubica en 46%.

Según Acha este resultado no se aleja de las cifras elaboradas por Pro Desarrollo sobre la economía subterránea y que el universo de personas afectadas es altísimo en nuestro país. Preocupa el hecho de que tantas personas no tengan acceso a un trabajo digno que les de garantía y seguridad social, y esto se debe no a la falta de regulación precisamente, sino por cuestiones que hacen a la excesiva burocracia para legalizar a las personas o sus actividades.

El experto recomendó realizar reformas más allá del aspecto legislativo. “Creo que ha llegado el momento de hacer reformas para disminuir la burocracia, para dar mayor seguridad al empleador y analizar la aplicación que tienen las normas laborales. “Hoy gestionar la inscripción en el Registro Único del Contribuyente (RUC) es un parto, inscribirte al Instituto de Previsión Social (IPS) también”, reclamó Acha.

Acotó que ante las barreras, muchos prefieren seguir en la ilegalidad, esto también por la debilidad que hay en los controles.

Sobre el punto indicó que uno de los principales problemas que derivan de la falta de control adecuado y excesiva burocracia es la evasión impositiva.

El efecto que tienen algunas normativas laborales, pretendiendo salvaguardar los derechos de los trabajadores, en realidad lo que están haciendo es perjudicar las fuentes de trabajo”, acotó. Como ejemplo citó una reciente legislación que establece el pago del salario mínimo al personal doméstico. Si bien la intención es buena, al exigir este monto, lo que muchos hacen sencillamente es hacerles trabajar en negro, detalló.

“La legislación no cambiará la realidad ni mucho menos, si no tenemos instituciones efectivas en control y combate de la evasión impositiva y el contrabando de productos”, agregó.

Otra de las acciones que podrían ayudar a mejorar los índices de empleo digno está el fomento de ley de trabajo parcial y además que el IPS pueda acercarse a estas empresas que están teniendo alguna dificultad operativa, dijo finalmente Acha.

La informalidad laboral en todo el país sigue muy alta. Al menos el 65% de las ocupaciones están calificadas como precarias, según datos de la DGEEC. Al desagregar por actividad económica se destaca que en el sector construcción, el 88% son trabajadores no formalizados, que afecta a 226.251 obreros.