Gobierno estudia qué destino dará a Capasa

La empresa del Estado Cañas Paraguayas SA (Capasa), fundada en 1951, no genera ganancias para el Estado, por lo que analizan qué destino le darán.

“Está en una situación patrimonial no muy buena y se está viendo qué hacer con ella”, señaló ayer a nuestro diario Elvio Brizuela, titular de la Dirección de Empresas Públicas dependiente del Ministerio de Hacienda.

La primera medida es sanear sus estados financieros mediante la liberación de los impuestos que generan gran impacto en ellos, explicó. “La deuda que tiene con la Subsecretaría de Tributación es muy alta y vamos a arreglar”, señaló.

Las dificultades económicas arrastradas desde hace varios años le provocaron inclusive problemas de añejamiento del producto y compra de insumos para fabricar la caña. “Aristócrata” requiere de añejamiento y “Parapití” ya se puede vender al año. Hubo periodos en que vendían antes de tiempo las añejadas, según reconoció. “Capasa se estaba comiendo la cola”, señaló.

Lo más antiguo que posee actualmente es “Aristócrata”, de unos 16 años de añejamiento, pero tampoco en gran cantidad.

El año pasado, la firma registró saldo rojo de G. 2.007 millones y el acumulado hasta julio de este año trepa a más de G. 1.000 millones.

El Consejo Nacional de Empresas Públicas no cuenta con una radiografía completa de la situación financiera porque había anulado la licitación para auditar todas las empresas, pero la anulación era necesaria para aplicar cambios al pliego de bases, refirió. Según dijo, en octubre habrá otro llamado.

De acuerdo a los datos, Capasa tiene 185 funcionarios (permanentes y contratados) y seis miembros del directorio que perciben una dieta mensual de unos G. 20 millones cada uno.