Volatilidad en las bolsas

Cuando la cotización en bolsas de valores sufre de fuertes altibajos y vaivenes las causas suelen ser múltiples. Las hay de orden estrictamente técnico y otras relacionadas con estados de ánimo de agentes económicos involucrados en ellas. Esto está ocurriendo en la de Wall Street, Nueva York, y otras la acompañan.

Las causas técnicas tienen que ver con la política monetaria de la banca central, la Fed. El aumento leve de las tasas rectoras de interés en el mercado de los EEUU es un indicador sumamente sensible para los operadores de valores en todo el mundo. A esto suelen agregarse los pronósticos sobre inflación y desempleo así como sobre comercio exterior y flujos de capitales (inversiones y créditos) en esa todopoderosa economía.
Obviamente, siempre entre las causas técnicas, suele tener influencia también en las cotizaciones de las mayores bolsas de valores del mundo el posicionamiento de los agentes económicos en términos de acciones, bonos del Tesoro de cada país y otros documentos transados en ellos así como el atesoramiento oficial de minerales preciosos, como oro y plata, en las arcas de cada país.

Ejerce una influencia también sobreproporcionalmente grande la decisión que toman, de acuerdo con su stock en materia de inversiones, los administradores internacionales de megafondos de pensión. Se trata de sumas siderales de divisas, posicionadas en dólares, euros, yuanes, yenes, rublos, entre otras, comprando y vendiendo valores de diverso tipo, según el cálculo internacional de utilidades financieras que hacen versus la configuración de tasas de interés de los bancos centrales de los países industriales de economía de mercado más algunos otros de economía dirigida o de planificación central.

Tan influyentes como las razones técnicas son también los estados de ánimo de los agentes económicos involucrados en bolsas de valores, en bancos centrales y en megafondos de pensión, entre otros. Son estados de ánimo el humor, las emociones, el optimismo o el pesimismo imperante entre ellos y, emergente de todas estas razones anímicas, la expectativa que tienen en el momento de la toma de decisiones sobre qué hacer con los valores que manejan: pueden ser acciones, cotizadas en bolsas, como bonos del Tesoro así como fondos de pensión, que son colocados en tal o cual país o en tal o cual divisa, según dichas expectativas. Esto es impredecible.

A la hora de evaluar las causas técnicas o anímicas que influyeron en la volatilidad de las bolsas de valores en estos días recientes va a ser difícil determinar cuáles entre las técnicas y cuáles entre las anímicas son las que prevalecieron. No obstante, pueden ser consideradas razones posibles en la bolsa de Wall Street:

• La Fed había anunciado que subiría varias veces las tasas rectoras de interés en los EEUU. Primero lo hizo levemente, pero es probable que los próximos aumentos sean mayores.

• La reforma tributaria, con sus llamativos cortes en las tasas más altas de impuestos, reduciéndolas sustancialmente, está dando más poder de compra a los estratos superiores y medianos de la economía norteamericana. ¡Esta reforma puede causar un déficit fiscal sin precedentes!

• Aumentando salarios y demanda = mayor inflación. Han estado aumentando las remuneraciones y eso significa una mayor demanda real o potencial en la compra de bienes y servicios. Esta mayor propensión a compras e inversiones alimenta la inflación en los EEUU.

• ¿Burbuja bursátil? Las bolsas de ese poderoso país venían aumentando continuamente la cotización de los valores transados en ellas, produciéndose una acumulación nominal de cotizaciones in crescendo. Esto pudo haber convencido a los agentes económicos que ya estaban infladas y que en cualquier momento podría producirse una caída. Restaba por ver sólo si iba a ser grande o pequeña y además sostenida.

La deliberada política proteccionista del Gobierno norteamericano y la debilidad de su divisa como estrategia doble para mejorar los saldos en su balanza de pagos internacionales tienen todavía mucho trecho que recorrer para demostrar que realmente pueden alcanzar tal objetivo.